La donna è mobile

"Buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar y darle espacio." LCiudadesInvisibles, ICalvino

Ritos: Liliana llorando

Principio: Menos mal que es Ramos y no otro médico, con él siempre hubo un pacto, yo sabía que llegado el momento me lo iba a decir o por lo menos me dejaría comprender sin decírmelo del todo.

(...) Es cierto que escribir me calma a ratos, será por eso que hay tanta correspondencia de condenados a muerte, vaya a saber. Incluso me divierte imaginar por escrito cosas que solamente pensadas en una de esas se te atoran en la garganta, sin hablar de los lagrimales; me veo desde las palabras como si fuera otro, puedo pensar cualquier cosa siempre que en seguida lo escriba, deformación profesional o algo que se empieza a ablandar en las meninges.

(...) Hay que decir que el coraje de Liliana es mi mejor consuelo, verme ya muerto en sus ojos me quitaría este resto de fuerza con que puedo hablarle y devolverle alguno de sus besos, con que sigo escribiendo apenas se ha ido y empieza la rutina de las inyecciones y las palabritas simpáticas.

(...) Les va a costar separarse después del almuerzo porque es entonces que volverá lo otro, la hora de irse a sus casas, el último, definitivo entierro.

Final: (...) teniendo que convencerme poco a poco de que sí, de que entonces voy a tener que pedírselo, apenas se vaya la enfermera voy a tener que pedirle que espere un poco, que espere por lo menos a que sea de día antes de decírselo a Liliana, antes de arrancarla a ese sueño en el que por primera vez no está más sola, a esos brazos que la aprietan mientras duerme.

Perlas disponibles: parentela desencadenada, la mentira de una paz traficada, esa luna como una ventana de hotel allá arriba, el cajón de la mesa de luz, con un semisueño de engaño, todo se iba dando más amortiguado

Viernes, 14 de Septiembre de 2007 19:57. Autor: la_mobile. [ + ]. Tema: La tiranía del lector.

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Autor: La donna è mobile

Sí que le he dado alguna vez al gran dramón. Pero mi naturaleza me impide rendirme a los placeres del sufrimiento gratuito-imaginativo más allá de lo razonable: diez minutos. Quince. Pero cuando le doy, le doy, y llego a las auto-lágrimas y al auto-disgustazo con facilidad pasmosa. Una cosa del aburrimiento, con mucha probabilidad, o quizá vaya por épocas. Desde luego estos días no tengo demasiadas ganas de fabular lo que podría pasar. Tengo bastante con lo que está pasando. Tampoco me tumba. Personas que están a mi alrededor y que están pasando por lo mismo que paso yo, están mucho peor, y yo me siento incapaz de seguir lamentándome durante (más) tiempo. Me da miedo abandonarme al dolor, primero porque no puedo y después, por ese temor atávico que siento ante las debilidades. No me acerco a una tragaperras, me pienso dos veces si beberme una segunda cerveza aquí en casa, me veo abusando de mí, de mi tiempo, cuando salto la barrera del llorar por necesidad, porque no puedo evitarlo y me instalo en el llorar por inercia, porque no encuentro pensamientos agradables a los que agarrarme o porque parezca que no hay nada más. Así pienso. Tengo la sensación de que también podría pasarme a mí, cualquier cosa, cualquier barbaridad ahora criticable, impensable, que yo podría ser perfectamente alguien que lo perdió todo por no pelearlo, o por dejadez, o por imposibilidad manifiesta de hacerlo mejor y tengo que llevar mucho cuidado. Puede que alguna vez consiga estar en disposición de permitirme tener debilidades, dejarme llevar, vencerme por el miedo o el desaliento o la pena o en fin, pero ahora es imposible. Y cuando no puedes estar mal, sencillamente no lo estás. Por muchas razones que tengas para estarlo, y por muchas que sean las ganas de meterme debajo de la cama o en el armario y pedir, por lo que más quieran, que sea otra la que salga y siga, no puedo. No va a venir nadie y es evidente que todo esto es de nuevo para mí. Así que vuelta de tuerca, y a remar.

Rosita, a remar.

Fecha: 14/09/2007 20:20.


Autor: Mimou

Progresa adecuadamente.

Fecha: 14/09/2007 20:58.


Autor: La donna è mobile

Podría decirse que sí. Que si bien no progreso (que es mentira, lo hago), al menos me estanco o retrocedo adecuadamente, :-)))))

Fecha: 14/09/2007 21:05.


gravatar.comAutor: rythmduel

Permiteme leerte sin más comentarios. como hago últimamente.

Fecha: 16/09/2007 19:28.


Autor: Zeno

¿Progresar? Eso es para triunfadores, que son la gente menos interesante que conozco.

Z.

Fecha: 18/09/2007 16:49.


Autor: Zeno

"Así nunca se llega a ningún sitio.

Sería todo mucho más sencillo si no te hubieran inculcado esa historia de llegar a algún sitio, bastaría con que te hubieran enseñado, sobre todo, a ser feliz permaneciendo inmóvil. Todas esas historias sobre tu camino. Encontrar tu camino. Ir por tu camino. A lo mejor, en cambio, estamos hechos para vivir en una plaza, o en un jardín, público, allí quietos, dejando pasar la vida, a lo mejor somos una encrucijada, el mundo necesita que estemos quietos, sería un desastre que nos marcháramos, en un momento dado, por nuestro camino, ¿qué camino?, los otros son los caminos, yo soy una plaza, no llevo a ningún sitio, soy un sitio."

Baricco, "City"

Fecha: 18/09/2007 16:50.


Autor: La donna è mobile

Es que es así, Zeno, es una plaza. Yo, usted, en su plaza, una vez la alcanzamos, defendiéndola. Y no me refiero al status social, a una posición determinada, no me refiero a llegar a ser algo, y defenderlo. Es más global. Es ese tú que has llegado a ser, ese que ves en el espejo, ese que siempre piensa, reacciona, se alegra, llora, todo igual, casi siempre afectado, empujado por lo mismo. Es un yo al que se llega y se está tanto tiempo en él, que al final se le reconoce. Se tarda, pero se le reconoce. Y entonces plaza. Yo soy así, ésta es mi plaza. Y los demás entran y salen, los demás en forma de personas, trabajos, entornos, casas, un coche, otro, la nevera vacia, la nevera llena. Pero el mismo yo, el mismo tú. E idéntica plaza.

Lo que hay que hacer es ponerla bonita. Y estar a gusto en ella. Y no sentir la necesidad de cambiarla. Pese a la lluvia. Pese al granizo o pese a quien pese: hacerla durar, y darle espacio.

Zeno, :-)

Fecha: 18/09/2007 17:09.


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